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Todo comenzó… Yo diría que en Vienna.

Como algunos sabrán, me encuentro recorriendo Europa en un viaje muy especial para mi, pues después de muchos años de celebrar tantas navidades estando sólo y lejos de mi familia por estar viajando, este año decidí regalarle a mi papá la experiencia de conocer Europa por primera vez y al mismo tiempo celebrar la navidad juntos después de tantos años.

Mi papá y yo en Vienna, Austria

Así que bueno, llegamos a Europa el 12 de diciembre, para ser exactos a París y mi plan era aprovechar al máximo el mes que mi papá estará en Europa y llevarlo a la mayor cantidad de lugares posible…
Para lograr mi hazaña, decidí comprarnos a cada uno, un pase de Eurail del tipo “Global Pass” con validez de un mes y el cual nos permite viajar en tren ilimitadamente durante un mes por casi todo Europa! (Pueden conocer más sobre este pase AQUÍ)

Resulta que como tenemos la libertad de viajar cuando queramos a donde queramos… Prácticamente estamos viviendo el viaje de manera “espontanea” y decidimos a dónde y cuándo queremos ir dependiendo de cómo se nos vaya antojando.

Así que bueno, estábamos en Vienna a tres días de Noche Buena y no tenía idea de dónde pasaríamos navidad. Mis opciones eran Berlin o Praga, pero cuando llegó el momento de elegir a dónde ir… Tuve una corazonada que me dijo que fuéramos a Cracovia, Polonia así que me metí en la oficina de boletos y reservé dos camas para el tren nocturno y cuando menos lo pensé ya estábamos esperando nuestro tren nocturno que salía a las 11 de la noche de Vienna, Austria y llegaría a las 7 de la mañana Cracovia.

Como apenas eran las 5 de la tarde y teníamos mucho tiempo que matar… Decidimos “sufrir” un rato en el comodísimo Lounge de la estación el cual por cierto sólo está disponible para los pasajeros que viajan en primera clase (El pase Eurail de Primera Clase te da acceso al lounge de la estación de Vienna).

Lounge de primera clase en la estación de Vienna, Austria.

Una vez que llegó la hora de abordar el tren, nos fuimos a los andenes y comenzamos nuestro viaje rumbo a Polonia!

La experiencia de viajar en un tren durante toda la noche es algo que ya me había tocado vivir hace dos años durante un viaje sin parar que realicé desde Estambul hasta Londres en el cual pasé cerca de 50 horas en unos 12 trenes sin parar! … Pero era la primera vez que viajaría en un “camarote” y mejor aún, la primera vez que mi papá tendría esta experiencia.

Al subir al tren, un señor que revisaba los boletos nos decía en un idioma extraño (para nosotros) algo que en el momento no lograba entender (y seguramente jamás sabré que fue)… Pero que a juzgar por su tono de voz y mirada, estaba algo molesto conmigo y en un afán por no discutir me quitó los boletos con la promesa de devolverlos al llegar a nuestro destino (normalmente no te los retienen).

Pero bueno… Eso no nos detuvo a mi papá y a mi de disfrutar nuestra noche de tren y al subir al vagón 345, nos metimos en el angosto pasillo mientras buscábamos entre las puertas de los cuartos, el número 22 y el 24… Nuestros números de camas.

Al entrar a nuestro cuarto, la reacción de ambos fue de mucha emoción por saber que teníamos nuestra propia “habitación” en todo el tren y lo mejor de todo… CHOCOLATES Y JUGUITOS! 😀

Las habitaciones se pueden configurar para tener desde una hasta 6 camas y en la nuestra teníamos dos, un closet (TAAAN angosto que si un gordo se intentara esconder… Se vería obligado a salir del closet, aunque no quisiera).

Después de grabar algunos videitos para subir próximamente a mi canal de Youtube, me trepé a mi cama con la intención de dormir un poco… Pero debo decir que aunque la idea de dormir en una cama de tren suena coqueta, la realidad es que me costó un poco de trabajo conciliar el sueño.

Cada 10 minutos parábamos en una nueva estación y el frenado y acelerado de cada tramo me hacía perder la concentración y perder el sueño una y otra vez… Al menos así fue durante varias hasta que finalmente, no aguanté el cansancio y me dormí.

A las 6:30am, poco antes de llegar a Cracovia, el señor del tren nos tocó la puerta para ofrecernos cafecito, devolvernos los boletos y ahí fue cuando lo entendí todo… El señor NUNCA estuvo molesto conmigo… Simplemente su idioma suena algo “agresivo” y yo andaba de sentido.

A las 7am, cuando bajamos del tren estábamos preparados para nuestra aventura en este nuevo destino Cracovia! y al entrar a la estación me encontré un folleto que me llamó la atención…

Para mi la Segunda Guerra Mundial siempre ha sido un tema de muchísimo interés, sobre todo cuando se trata de viajar por Europa ya que a mi manera de ver las cosas, cuando conoces ESA parte en específico de la historia, puedes entender muchísimo mejor varios de los lugares más interesantes de este continente y así darle un gran valor a tu viaje, algo más enriquecedor… Algo más que sólo venir a tomarte selfies con la Torre Eiffel de fondo.

Recuerdo que durante mi primer viaje a Europa me pasaba todas las noches viendo documentales en internet sobre la Segunda Guerra Mundial y mientras los veía, trataba de reconocer y ubicar los lugares que veía en los videos, con los que veía en el viaje… Uno de ellos era el campo de concentración Auschwitz y aunque aquella vez no pude visitarlo, supe que algún día regresaría.
Ese día llegó a dos días de navidad 2016, cuando pisé por primera vez Polonia y al bajar del tren me encontré con un folleto que me recordó sobre aquél interesante pero obscuro lugar.

 Al llegar al departamento que renté en Cracovia, le pregunté al recepcionista sobre el tour, me dijo que lo podía reservar ahí mismo y por unos 900 pesos, pagué el boleto de mi papá y el mío que incluía transportación y el tour con un guía en inglés (también hay en español).

El tour salía al día siguiente a las 8am y regresábamos como a las 3 de la tarde… Ese día siguiente fue hoy 23 de diciembre y la experiencia que viví al estar caminando entre los hornos, las cámaras de gas y los campos de concentración, fue algo que realmente me dejó impresionado y lleno de imágenes en mi mente… Y aunque por ahora debo dormir porque muero de cansancio (Son las 12:30am), les prometo que mañana les compartiré mi experiencia y las fotos de lo que aprendí hoy en uno de los campos de concentración Nazi más terroríficos de la historia.

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